Mirada de Fe sobre el Corán

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1. El Corán es un texto árabe de la Biblia

La trampa en la que se han abatido Cristianos y Musulmanes, es de considerar que la religión del Corán se opone a la de la Biblia. El Corán no es responsable de ese error. Al contrario, se presenta como un resumen del mensaje bíblico, inspirado por Muhammad en «lengua Árabe clara», dirigido a los habitantes de la Arabia, porque no recibían –como la gente de la Biblia, mensajeros divinos para avisarlos. El Corán dice:

«El Corán es, en verdad, la Revelación del Señor del universo. El Espíritu digno de confianza lo ha bajado (del Cielo) a tu corazón (Mohamed), para que seas uno de los apóstoles que advierte en lengua árabe clara. Y estaba (El Corán), ciertamente, en las Escrituras (La Biblia) de los antiguos (Judíos y Cristianos).»(Corán XXVI; Los Poetas,192-196)

Debemos notar que la inspiración coránica ya está en la Biblia, que precedió al Corán. El Corán no se diferencia de la Biblia, ya que emana de la Biblia. La única diferencia es que se reveló «en lengua árabe clara»:

«Así lo hemos revelado como juicio en lengua árabe…» (Corán XIII, el Trueno, 37)

«Así es como te revelamos un Libro (El Corán) árabe, para que adviertas a la metrópoli (La Meca) y a los que viven en sus alrededores.» (Corán XLII; La Consulta,7)

«es (El Corán) la Verdad venida de tu Señor, para que adviertas a un pueblo al que no ha venido monitor alguno antes de ti. Quizás, así, sean bien dirigidos.» (Corán XXXII; La Adoración, 3)

A pesar de estos versos claros, algunos fanáticos deseosos de convertir la humanidad a un Islam fundamentalista, ascienden a «defender» el Corán, proclamando que no es sólo para los árabes, sino para todo el mundo. Entonces, deberían referirse a los textos coránicos dirigida inspiración es a los Árabes de «la Madre de los pueblos.» Sin embargo, pero con un espíritu muy diferente, argumentamos que el Corán es en realidad una luz para el mundo, su mensaje no es otro que el mensaje bíblico. Eso es del versículo anterior:

«Y estaba, (El Corán) ciertamente, en las Escrituras de los antiguos.» (Corán XXVI, Los Poetas, 196)

Muhammad, como todos los profetas, fue enviado como guía universal, más allá de las confesiones religiosas de hoy.

La palabra «Corán», en árabe, significa lectura, este Libro sagrado es una «lectura» árabe de la Biblia árabe, cuyo original es en hebreo (por el Antiguo Testamento) y el griego (el Nuevo Testamento). Los árabes de la época de Mahoma ignoraban estos dos idiomas. Ellos justifican su ignorancia de la Biblia con el pretexto de la incapacidad de leerla. Ellos llegaron a afirmar, con orgullo, que si hubieran podido tener conocimiento del mensaje bíblico, habrían sido- a causa de su inteligencia superior-más estudiosos que los judíos y los cristianos. Para acortar estos argumentos, Dios ha inspirado el Corán «en lengua árabe clara», informando el contenido de los «Libros de los antiguos.» De hecho, Dios dice:

«…No sea que dijerais: ‘Sólo se ha revelado la Escritura a dos comunidades (Los Judíos y los Cristianos) antes que a nosotros y no nos preocupábamos de lo que ellos estudiaban’. O que dijerais: ‘Si se nos hubiera revelado la Escritura, habríamos sido mejor dirigidos que ellos’. Pues ya ha venido a vosotros de vuestro Señor una prueba clara (el Corán), dirección y misericordia. Y ¿hay alguien más impío que quien desmiente los Signos de Dios y se aparta de ellos? Retribuiremos con un mal castigo a quienes se aparten de Nuestros Mensajes, por haberse apartado.» (Corán VI; Los Rebaños,156-157)

Los versículos del Corán-que es una versión en árabe de la Biblia -fueron «modelados» con precisión, en una mentalidad y un estilo árabe, para adaptarse a los árabes:

«Escritura (el Corán) cuyas aleyas han sido explicadas (o sujetas) detalladamente como Corán (una lectura) árabe para gente que sabe. No se te dice (Mahoma) sino lo que ya se dijo a los enviados que te precedieron (bíblicos)… Si hubiéramos hecho de ella un Corán no árabe, habrían dicho (los árabes): ¿Por qué no se han explicado detalladamente sus aleyas? ¿No árabe y árabe? (Para entenderlos) Di (Entonces a los árabes): Es (el Corán en árabe) dirección y curación para quienes creen…» (Corán XLI; Aleyas Claramente Esposadas,3 y 43-44)

A medida que el Corán es una lectura de la Biblia modelada para los árabes, este libro que he traducido del árabe tiene como objetivo presentar al Occidente el mensaje coránico modelado a la mentalidad occidental.

El Corán, como es una lectura árabe de la Biblia, no añade nada de nuevo o de contrario a ella, ya que Dios no revela nada a Mahoma «que no le había dicho a los enviados, sus predecesores», como mencionados por las áyelas anteriores.

El Corán, sin embargo, no contiene todo el mensaje bíblico, porque Dios le dijo a Mahoma:

«Ya mandamos a otros enviados antes de ti. De algunos de ellos ya te hemos contado, de otros no…» (Corán XL, Que Perdona,78)

Los profetas y los Apóstoles, que no se mencionan en el Corán, se encuentran en la Biblia. Por eso he dicho que el Corán se presenta como una inspiración en resumen de la Biblia y por lo tanto no difieren en esencia.

Por eso, en el tiempo de Mahoma, algunos musulmanes pidieron a los cristianos de convertirse en musulmanes, esos respondieron que eran musulmanes ante el Corán, la palabra musulmán significa en árabe resignado a Dios:

«Aquéllos a quienes hemos dado la Escritura (la Biblia) antes de él (antes del Corán) creen en él. Y, cuando se les recita éste, dicen: ¡Creemos en él! Es la Verdad (que viene) de nuestro Señor. Antes de él nos habíamos sometido… Recibirán doble remuneración…» (Corán XXVIII, El Relato,52-54)

Note la frase «éramos musulmanes antes de venir». Esto significa que estos cristianos no dudaron en declararse musulmanes, sometidos a Dios, antes de la revelación del Corán. La actitud del Corán y de Mahoma fue de proporcionar una «doble remuneración» a los creyentes que, sin renunciar a la cristiandad, se reconocían, sin restricciones, al igual que los musulmanes y cristianos. La conclusión lógica que se desprende de estos versos es que el Islam, a la luz del Corán, no es mas que otro nombre del cristianismo. Esto es confirmado por el propio Corán:

«….Él (Dios) os eligió y no os ha impuesto ninguna carga en la Religión! ¡La Religión de vuestro padre Abraham! Él (Abraham) os llamó ‘Musulmanes’ anteriormente y aquí (en el Corán), para que el Enviado sea testigo de vosotros!…» (Corán XXII, La Peregrinación,78)

Durante una visita a una sociedad llamada musulmana, participé en un debate en el que dije: «Yo soy un musulmán antes del Corán.» Uno de los religiosos fundamentalistas presentes fue furioso y dijo: «Estas palabras son una blasfemia». Yo dije: «La diferencia entre el Corán y vosotros, es que consideráis que mis palabras son una blasfemia, mientras que el Corán, por el contrario, me bendiga a decirlas y me da una doble remuneración.» Este es sólo uno de muchos ejemplos en ámbitos diversos llamados cristianos o musulmanes. Estas experiencias me han enseñado a distinguir entre la fe verdadera y el chauvinismo religioso.

En testimonio de la unidad del Islam y del cristianismo, citamos estos ejemplos:

  • El Corán considera musulmanes los Apóstoles de Jesús venidos al mundo siete siglos antes de él:
    «Y cuando inspiré a los Apóstoles: ‘¡Creed en Mí y en Mi enviado!’ Dijeron: ‘¡Creemos! ¡Sé testigo de nuestra sumisión!’» (Corán V; La Mesa Servida, 111)

    (Las traducciones francesas del Corán mencionan a veces «sometidos» a veces «resignados» para la palabra árabe «musulmanes»)

  • Abraham, que llegó veintisiete siglos antes del Corán, es considerado por el Corán como musulmán:
    «Abraham no fue judío ni cristiano, sino que fue hanif, Musulmán (sometido)…» (Corán III; Familia de Imran,67)
  • El Profeta Muhammad dijo en el Corán:
    «yo soy el primero de los Musulmanes.» (Corán VI;163)

La interpretación oficial reportada por los «Jalalein», explica que Muhammad es el primer musulmán entre los árabes.
(La Interpretación del Corán «Al Jalalein» es aceptada oficialmente en el mundo musulmán y árabe en su autoridad.)

El Corán consola el corazón de todo creyente verdadero por los versículos anteriores del capítulo XXVIII, El Relato, por decir la apertura de los Cristianos de esta época al Corán y la doble bendición transmitida por este sobre ellos. Donde podemos ver, hoy en día, en un mundo fanático por los diversos cultos y rituales, tal magnanimidad de los dos lados? Si un cristiano se atreve a decir hoy que es un musulmán ante el Corán, él levanta contra él la ira de muchos cristianos y musulmanes tradicionalistas. Aquí vemos la diferencia entre el diseño original de Dos y las tradiciones humanas desviadas.

El Corán pide a Los Musulmanes:

«No discutáis sino con los mejores argumentos con la gente de la Escritura (la Biblia), excepto con los que hayan obrado impíamente (argumentos). Y decid: ‘Creemos en lo que se nos ha revelado (el Corán) a nosotros y en lo que se os ha revelado a vosotros (la Biblia). Nuestro Dios y vuestro Dios es Uno. Y nos sometemos a Él.’» (Corán XXIX; La Arana;46)

El musulmán debe creer en la Biblia. Debe esforzarse sin descanso con un corazón puro, para descubrir el «mejor de los argumentos» para apoyar esta fe. Esta es el «la vía recta» (Corán I; la Fatiha,6).

Ser cristiano o ser musulmán son dos nombres de una misma verdad. Porque, ser cristiano significa dar testimonio de que Jesús es el Mesías. Esto es atestiguado por el Corán. Ser musulmán es darse a Dios, ser sometido a Él; esta es la actitud que todo verdadero cristiano debe tener.

Lamentamos y estamos sorprendidos del comportamiento de algunos países musulmanes que prohíben la Biblia fuera de sus fronteras. No se dan cuenta que el Corán los condena? El Corán no predica otra religión, ni revela un Dios otro cuya inspiración se encuentra en la Biblia. Aquellos que son capaces de comprender esta verdad simple cruzan un camino gigante en el Camino de Dios.

Algunos creen que el Corán dispensa de la Biblia e van hasta despreciarla. Otros se bastan con la Biblia y desprecian el Corán. Todos tienen sus argumentos y sus pretextos. Todos caen en la trampa del racismo religioso contrario a los mandamientos de Dios en todos los libros inspirados.

El Corán nunca ha pretendido ser un sustituto de las Escrituras bíblicas y el trae el lector judío o cristiano cerca de ellas:

«Di: ¡Gente de la Escritura (la Biblia)! No hacéis nada de fundamento mientras no observéis la Tora, el Evangelio.» (Corán V; La Mesa Servida,68)

El Corán empuja los árabes mismos a conocer la Biblia; Dios le dijo a Muhammad:

«Tú no sabías lo que eran la Escritura (la Biblia) y la fe, pero hemos hecho de él luz con la que guiamos a quienes queremos de nuestros siervos.» (Corán XLII; La Consulta,52)

A pesar del testimonio, repetido en muchas ocasiones, del Corán a favor de la Biblia, muchos eruditos musulmanes han interpretado los versículos coránicos sin recurrir a la Biblia. Por esta razón, sus interpretaciones son ajenas al espíritu y la lógica de la Inspiración e incluyen las semillas de la discordia y de la separación entre los creyentes. La inspiración coránica se encuentra en «los libros de los primeros», y no está aislada de la Inspiración bíblica. El Profeta Muhammad ignora «la Biblia y la fe», Dios le ha revelado el Corán para instruirlo del mensaje bíblico en árabe.

Cada persona que lee la Biblia y el Corán con objetividad, sin prejuicios, se dará cuenta de la paridad de los dos mensajes y las dos inspiraciones y crecerá en sabiduría y perspicacidad.

Algunas historias narradas en la Biblia se encuentran en el Corán. Y el Corán se refiere sólo a historias de la Biblia desde la creación hasta el fin de los tiempos a través de Noé, Abraham, las doce tribus, la ruptura del Pacto por los Judíos, el Mesías Jesús, hijo de María. ¿Porqué alejarse de uno de los dos libros ya que la Biblia contiene más luz que explica la inspiración coránica?

Mucha gente discuta de religión y se dedica a eso con entusiasmo, pero este entusiasmo ignorante no es iluminado por el contenido de los libros inspirados. Estas personas se pierden entonces en los redes del fanatismo. Tal actitud es una abominación para Dios y sus profetas.

Quién quiere discutir de religión debe aprender a dar un paso atrás y consultar la Biblia y el Corán de cerca antes de embarcarse en un diálogo que el fanático transforma en desafío y lucha. La inspiración divina, por contra, pide de discutir «por lo mejor» argumentos y comportamientos. ¿Cuántos líderes religiosos pisotean este mandamiento coránico, ignorando los Libros, lejos de la inspiración en el mismo nombre de ella? De este modo, siembran la discordia en las filas de los hermanos creyentes.

Después de estas reflexiones, entendemos la esencia del Islam a través de la definición que el Corán nos da. Así, lo despojamos de las ideas tradicionalistas- añadidas como parásitos, a lo largo de los siglos, y acontecimientos- que han desfigurado la pureza de sus líneas.

Nos entendimos perfectamente, que en los ojos del Corán, el musulmán es:

«Quien se somete a Dios y haciendo el bien se hace del Asidero más firme.» (Corán XXXI; Luqmán,22)

Esta es la esencia del Islam coránico. Sin embargo, es el bien que hacemos a través de someterse su rostro a la Biblia, porque Dios está allí como en el Corán. Bienaventurados son los hombres que se someten a Dios mediante de sus Libros y que creen en ellos. Agarran «el Asidero más firme».

Debemos tener en cuenta aquí el hecho siguiente: los árabes, antes de Muhammad, fueron incapaces de estudiar la Biblia, porque fue escrita en hebreo y griego. Hoy en día, la Biblia fue traducida al árabe y a otros lenguas entendidas por los árabes (como el Inglés), entonces, no tienen excusa para ignorarla.

En el espíritu de lo que se dijo a la gente de la Biblia, decimos hoy a la gente del Corán: «! No hagáis nada de fundamento mientras no observéis la Tora, el Evangelio», porque sin ellos no entrareis por el Espíritu divino en el Corán (ver Corán V; La Mesa Servida,68).

En efecto, la plenitud del Espíritu coránico no puede ser entendida sin recurrir a la Biblia que es la fuente.

Creemos que el Judaísmo de la Tora, el cristianismo del Evangelio y el Islam del Corán tienen una sola y misma esencia. No dudamos en proclamar nuestra fe en el Islam y su noble profeta Muhammad. Los necesitamos para fortalecer nuestro testimonio a Dios, el Mesías y el Evangelio.
Queremos, en este estudio, enseñar, sin compromiso, el espíritu de la comprensión mutua y la armonía entre los creyentes verdaderos de todas las religiones mediante la exposición del acuerdo total entre la Biblia y el Corán.

Mis compañeros y yo, muy conscientes de las dificultades y persecuciones que enfrentamos de los fanáticos de confesiones distintas, sin embargo, nos hemos comprometido a seguir adelante con paciencia y determinación. En el nombre de Dios, caminamos, haciendo caso omiso de todas las interpretaciones mezquinas y contradictorias de las que causan desordenes. Hemos intentado incansablemente de encontrar el «mejor de los argumentos», y no le perdemos de vista, para satisfacer Dios sólo y nuestra conciencia, caminando en esta «Vía recta» del saludo espiritual.

Los creyentes de todas las corrientes espirituales y de todas religiones que logran a liberarse de los prejuicios contra los libros sagrados, descubren con alegría que son hijos de un mismo Dios, que son hermanos y amigos, después de creer mucho que eran enemigos mortales.